El lenguaje de los belugas abre nuevas vías para protegerlos
La investigadora Valeria Vergara instaló en 2015 un hidrófono en la costa de la isla Somerset, en el Alto Ártico canadiense, para registrar las llamadas de los belugas. En la…
La investigadora Valeria Vergara instaló en 2015 un hidrófono en la costa de la isla Somerset, en el Alto Ártico canadiense, para registrar las llamadas de los belugas. En la bahía se reunían hasta mil ejemplares, muchos con sus crías recién nacidas, y sus vocalizaciones continuas han sido objeto de estudio desde entonces.
El trabajo de Vergara y otros científicos sugiere que los belugas poseen un sistema de comunicación complejo que varía entre poblaciones y generaciones. Con la ayuda de drones y algoritmos de aprendizaje automático, los investigadores han empezado a identificar patrones que podrían asemejarse a dialectos locales o tradiciones culturales, similares a los cantos de las ballenas jorobadas o los códigos de clan de los cachalotes.
Comprender estos patrones resulta clave para su conservación, ya que el ruido submarino de la actividad humana puede interferir en sus canales de comunicación. Vergara, afiliada a la organización Ocean Wise, ha señalado que conocer el repertorio vocal de estas poblaciones permite evaluar el impacto del tráfico marítimo y otras perturbaciones en su hábitat.
Los hallazgos también ofrecen una ventana a la evolución de la cultura en especies no humanas. Aunque los estudios continúan, los científicos esperan que este conocimiento contribuya a diseñar medidas de protección más eficaces en una región especialmente sensible al cambio climático.
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