Riesgo de nueva riada en Nepal y Tíbet tras inundación que deja 469 muertos
La frontera entre Nepal y el Tíbet enfrenta una nueva amenaza después de la inundación repentina del miércoles que ha dejado al menos 469 muertos y más de 1.300 desaparecidos,…
La frontera entre Nepal y el Tíbet enfrenta una nueva amenaza después de la inundación repentina del miércoles que ha dejado al menos 469 muertos y más de 1.300 desaparecidos, según The Guardian y The Hindu. Imágenes aéreas divulgadas este jueves por medios chinos muestran un lago formado tras el deslizamiento, cuya barrera natural podría romperse y provocar nuevas inundaciones en los próximos días.
El riesgo ha obligado a suspender las operaciones de rescate en el distrito nepalí de Rasuwa, donde unos 100 trabajadores permanecen atrapados en un túnel de un proyecto hidroeléctrico. El portavoz del ejército nepalí, Raj, explicó que resulta difícil incluso localizar las entradas del túnel. Las tareas también se detuvieron en el lado tibetano por temor a que el lago represado se desborde.
La catástrofe, que arrasó aldeas enteras y destruyó decenas de puentes, fue provocada, según investigaciones preliminares de científicos, por el desprendimiento de un gran bloque de glaciar que represó temporalmente un río y luego liberó una ola de agua y escombros. El desastre ocurrió en una región montañosa popular entre excursionistas y peregrinos, con cientos de extranjeros, incluidos ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá, entre los desaparecidos.
El colapso del glaciar se atribuye al calentamiento global, que está desestabilizando las zonas de alta montaña. La revista Nature advierte que el cambio climático podría provocar deslizamientos e inundaciones más frecuentes en el Himalaya. Un informe de The Conversation muestra, mediante imágenes satelitales, que los daños se extendieron hasta 100 kilómetros del glaciar colapsado.
Las cifras de víctimas varían según la fuente: El País eleva los muertos a 478, mientras que The Guardian y The Hindu reportan 469. Mongabay menciona al menos 353 fallecidos y más de 1.300 desaparecidos. La diferencia refleja la dificultad de acceso a las zonas afectadas.
Mientras tanto, las autoridades de Nepal y China han advertido a la población que se mantenga alejada de las áreas de riesgo. La lluvia podría alimentar los represamientos naturales y aumentar la probabilidad de una segunda riada. La evolución del lago y las condiciones meteorológicas en los próximos días serán clave para determinar si se produce una nueva catástrofe.
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