Nepal entierra a las víctimas de la inundación mientras la cifra de muertos supera los 900
Katmandú, Nepal — Nepal inició este lunes los entierros masivos de las víctimas de las inundaciones que arrasaron la región fronteriza con el Tíbet la semana pasada, mientras la…
Katmandú, Nepal — Nepal inició este lunes los entierros masivos de las víctimas de las inundaciones que arrasaron la región fronteriza con el Tíbet la semana pasada, mientras la cifra oficial de muertos superaba los 900 y los equipos de rescate luchaban contra el tiempo para alcanzar a cientos de trabajadores atrapados en túneles de proyectos hidroeléctricos.
La Autoridad Nacional de Gestión de Riesgos y Reducción de Desastres de Nepal elevó el número de fallecidos a 903, con 4.247 personas aún desaparecidas, según informó la emisora estatal china CCTV. Entre los desaparecidos se cuentan 933 trabajadores de plantas hidroeléctricas a lo largo del río Bhotekoshi, que se desbordó tras el colapso de un lago glaciar, y 592 extranjeros, muchos de ellos turistas que visitaban la zona.
"Estamos trabajando en la búsqueda y rescate de personas atrapadas en colinas, asentamientos y áreas ribereñas", declaró el general de brigada Raja Ram Basnet, portavoz del ejército nepalí. Las labores se concentran en los túneles de la planta hidroeléctrica de Upper Bhotekoshi, donde se cree que quedaron atrapados unos 900 obreros cuando la avalancha de hielo, roca y lodo los sorprendió. Los rescatistas perforan los escombros para intentar llegar a ellos, pero las comunicaciones y el acceso siguen siendo extremadamente difíciles.
El desastre, descrito por los lugareños como un 'tsunami desde el cielo', ocurrió el miércoles tras el desprendimiento de un glaciar que liberó un torrente devastador a lo largo del valle. Destruyó aldeas enteras, carreteras y puentes, dejando aisladas a comunidades enteras. En el lado chino, se confirmaron al menos 16 muertos en el Tíbet y 546 desaparecidos, lo que eleva el total combinado a más de 900 fallecidos y cerca de 4.800 desaparecidos.
Mientras tanto, las autoridades advirtieron de posibles nuevas inundaciones. Los niveles del río Bhotekoshi volvieron a subir el domingo y se enviaron alertas a los teléfonos móviles de los residentes en los distritos afectados. "Estamos en alerta máxima", dijo un funcionario local a la agencia Associated Press, mientras los científicos advierten que los escombros han bloqueado ríos en las partes altas, formando presas frágiles que podrían romperse en cualquier momento.
La ayuda internacional comenzó a llegar. China anunció el envío de 50 toneladas de suministros y equipos de rescate, y la ONU describió el impacto como "inmenso". Sin embargo, las labores se ven obstaculizadas por la destrucción de la carretera Pasang Lhamu, una vía clave que conecta Katmandú con el distrito de Rasuwa, arrasada en varios tramos. Los helicópteros son el único medio para llevar ayuda a las zonas más remotas.
En medio de la tragedia, las autoridades chinas anunciaron el castigo a diez personas por difundir rumores sobre el desastre, en una campaña contra la desinformación que busca evitar el pánico. Mientras tanto, Nepal se prepara para afrontar las consecuencias a largo plazo: la reconstrucción de infraestructuras vitales, el apoyo a miles de desplazados y la investigación de las causas del colapso glaciar, en un contexto de creciente preocupación por el impacto del cambio climático en la región del Himalaya.
La magnitud de la catástrofe ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las comunidades que viven en los valles glaciares del Himalaya, donde el calentamiento global está acelerando el derretimiento de los glaciares y aumentando el riesgo de inundaciones repentinas. Los científicos llevan años alertando sobre estos peligros, pero la falta de sistemas de alerta temprana y la densidad de población en las zonas de riesgo han convertido esta amenaza en una tragedia recurrente.
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