El telescopio James Webb revela galaxias con formación estelar extrema disfrazadas
Observaciones del telescopio espacial James Webb han revelado que dos objetos del universo primitivo, anteriormente clasificados como cuásares débiles, son en realidad galaxias…

Observaciones del telescopio espacial James Webb han revelado que dos objetos del universo primitivo, anteriormente clasificados como cuásares débiles, son en realidad galaxias con una luminosidad extraordinaria impulsada por ráfagas de formación estelar. El hallazgo, publicado en arXiv el 18 de agosto, muestra que estos sistemas existían cuando el universo tenía menos de mil millones de años y contienen estrellas extremadamente masivas, algunas con más de 200 veces la masa del Sol.
El estudio, dirigido por investigadores que utilizaron datos del Webb, se centró en estos dos objetos distantes que habían sido identificados como posibles cuásares de baja luminosidad. Sin embargo, las firmas espectrales obtenidas por el telescopio indican que la energía que emiten no proviene de agujeros negros supermasivos activos, sino de la luz combinada de poblaciones estelares masivas formadas en episodios de formación estelar muy intensos.
Esta reinterpretación tiene implicaciones para la comprensión de la evolución galáctica en el amanecer cósmico, ya que sugiere que algunos de los objetos más brillantes y distantes podrían no estar alimentados por cuásares, sino por brotes estelares extremos. Además, las estrellas detectadas superan con creces los límites de masa que se observan en el universo local, lo que plantea interrogantes sobre los procesos de formación estelar en las épocas más tempranas.
El equipo continúa analizando los datos y planea futuras observaciones para confirmar la naturaleza de estos sistemas y explorar su contribución a la reionización del universo, un período en el que la luz de las primeras estrellas y galaxias transformó el hidrógeno neutro en ionizado.
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