Irán considera enemigo a quien se sume a sanciones de EE
Irán ha advertido este sábado de que considerará 'enemigo' a cualquier país que se sume a la 'guerra económica' que Estados Unidos ha lanzado contra Teherán, y ha amenazado con…
Irán ha advertido este sábado de que considerará 'enemigo' a cualquier país que se sume a la 'guerra económica' que Estados Unidos ha lanzado contra Teherán, y ha amenazado con atacar sus intereses en represalia. El aviso llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara esta semana la 'operación económica más aplastante jamás aplicada contra un país', en un conflicto que comenzó el 28 de febrero y que ha incluido el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La advertencia iraní, difundida por medios estatales, se produce un día después de que el presidente Masoud Pezeshkian afirmara que la guerra con Estados Unidos debería terminar porque el mundo ya ha aceptado que Irán ha ganado. Esta declaración contrasta con la retórica beligerante del Ministerio de Exteriores, que este sábado ha subido el tono contra los países vecinos, a los que Washington ha presionado para que se unan a su campaña de aislamiento económico.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, ha calificado las sanciones planeadas por Washington de carentes de fundamento en el derecho internacional. Esta respuesta se enmarca en la estrategia de Irán de presentar la presión estadounidense como ilegítima y fracasada, después de que el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, calificara el jueves la estrategia de Trump como una 'política fracasada'.
La amenaza de atacar los intereses de quienes colaboren con Washington eleva el riesgo para los países vecinos que dependen del comercio o de la seguridad estadounidense, y podría disuadir a algunos de adherirse abiertamente a las sanciones. Sin embargo, no especifica qué tipo de intereses serían atacados, lo que deja margen para distintas interpretaciones sobre si se refiere a objetivos diplomáticos, económicos o militares.
Este episodio se produce en un momento en el que Trump enfrenta un escrutinio interno por los costos de la guerra y su impacto en los consumidores, en plena campaña electoral de noviembre. El presidente estadounidense ya ha advertido de 'tremendas consecuencias económicas' para quienes apoyen a Teherán, pero no ha detallado qué medidas tomará contra los países que no se sumen a sus sanciones.
La escalada verbal entre ambos gobiernos no se ha traducido aún en acciones concretas sobre el terreno, y ni Washington ni Teherán han anunciado nuevas medidas militares. Lo que hay que observar ahora es si algún país vecino, como los Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudita, anuncia públicamente su adhesión a las sanciones estadounidenses, y cómo responderá Irán en ese caso, ya que de ello dependerá si la guerra económica se convierte en un conflicto regional más amplio.
El mundo cuenta. Nosotros lo explicamos.