Un estudio revela que el T. rex era de sangre caliente como los mamíferos
Un equipo científico ha concluido que el Tyrannosaurus rex era de sangre caliente, con una temperatura corporal comparable a la de los humanos o los elefantes. La investigación,…
Un equipo científico ha concluido que el Tyrannosaurus rex era de sangre caliente, con una temperatura corporal comparable a la de los humanos o los elefantes. La investigación, difundida por medios especializados, se basa en el análisis de las proporciones de isótopos en dientes fósiles del depredador, que aportan pistas sobre cómo gestionaba activamente su temperatura.
El hallazgo contradice la imagen tradicional de los dinosaurios como reptiles de sangre fría. Durante décadas se los consideró ectotermos, dependientes del calor externo para regular su metabolismo. Los nuevos resultados sugieren que el T. rex, y posiblemente otros grandes dinosaurios, eran endotermos: generaban y mantenían su propio calor corporal.
Los dientes son una fuente clave para este tipo de mediciones porque conservan señales químicas del ambiente térmico en que se formaron. Las proporciones de isótopos analizadas apuntan a temperaturas corporales altas y estables, un rasgo propio de animales que regulan internamente su calor.
La implicación va más allá de una curiosidad: si el T. rex era de sangre caliente, su evolución y comportamiento pudieron parecerse más a los de los mamíferos activos que a los de los reptiles modernos. El estudio sugiere que los dinosaurios carnívoros necesitaban un metabolismo exigente para sostener su tamaño y su actividad depredadora.
Los autores concluyen que la endotermia pudo ser más común de lo pensado entre los dinosaurios, lo que obliga a revisar cómo se entiende su historia evolutiva.
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