El Pentágono investiga la filtración de piezas del caza F-35 a China
El Pentágono ha abierto una investigación después de que se conociera que componentes del caza furtivo F-35 acabaron en Hong Kong, según ha informado el diario indio The Hindu. El…
El Pentágono ha abierto una investigación después de que se conociera que componentes del caza furtivo F-35 acabaron en Hong Kong, según ha informado el diario indio The Hindu. El ministro de Defensa de Australia, Richard Marles, confirmó que las piezas terminaron en ese territorio al responder a preguntas de periodistas, aunque negó que se tratara de «equipos sensibles». La cadena de suministro del programa F-35 es multinacional y Australia participa en ella, lo que explica su implicación en el caso.
Paralelamente, el Jerusalem Post ha difundido que China ha enviado alrededor de 1.300 cargamentos al Ministerio de Defensa de Irán, con componentes de «doble uso» y compuestos químicos, según datos de aduanas iraníes citados por The Wall Street Journal. Esos envíos, según el mismo medio, estarían destinados a reforzar el programa de drones de Teherán.
Ambas informaciones apuntan a un flujo de tecnología y materiales desde China hacia actores militares o territorios bajo escrutinio, en un contexto de creciente tensión entre Pekín y Washington por el control de componentes estratégicos. La investigación del Pentágono busca determinar cómo se produjo la salida de las piezas y si se violaron los protocolos de exportación.
Las fuentes no detallan el número exacto de componentes desviados ni su función en el avión. Tampoco concretan si la investigación estadounidense derivará en sanciones o cambios en la cadena de suministro. Lo que sí confirman es que el caso del F-35 y los envíos a Irán, aunque distintos, coinciden en señalar a China como origen de material con aplicaciones militares.
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