La ONU respalda un mapamundi que corrige la distorsión de Mercator
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante que respalda la Proyección Equal Earth como base para los mapas mundiales, en sustitución de la…
La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante que respalda la Proyección Equal Earth como base para los mapas mundiales, en sustitución de la Proyección Mercator, según informó la plataforma de análisis The Conversation Africa. La decisión no impone su uso, pero marca un giro en la representación cartográfica que durante siglos ha privilegiado una imagen distorsionada del planeta.
El problema de fondo es geométrico: ningún mapa plano puede reproducir con exactitud una superficie esférica. La Proyección Mercator, diseñada en el siglo XVI para la navegación, agranda de forma desproporcionada las tierras cercanas a los polos. En ella, los países del norte y del sur pueden aparecer hasta 14 veces más grandes de lo que son, mientras que África y Sudamérica quedan reducidas visualmente. La Proyección Equal Earth, presentada en 2018, minimiza esas diferencias y mantiene las proporciones relativas entre continentes.
El debate no es nuevo. Durante décadas, la proyección de Peters compitió con Mercator por ofrecer una alternativa más equitativa, pero su representación también generaba críticas entre los cartógrafos. La resolución de la ONU opta ahora por Equal Earth, un modelo que, según sus defensores, logra un equilibrio entre fidelidad de áreas y formas reconocibles. El texto aprobado incluye explicaciones de especialistas sobre por qué la elección de un mapa nunca es neutra: cada proyección implica prioridades y decisiones técnicas.
Organismos internacionales, escuelas y medios de comunicación podrán adoptar la nueva proyección de forma voluntaria. El cambio no afecta a la navegación ni a los sistemas de posicionamiento, que siguen utilizando coordenadas esféricas. La discusión, sin embargo, trasciende lo técnico: la forma en que se dibuja el mundo influye en la percepción pública de la geografía y en debates sobre representación. La resolución de la ONU, aunque simbólica, institucionaliza una mirada menos deformada de las regiones ecuatoriales.
El mundo cuenta. Nosotros lo explicamos.