Las ciudades se hunden por la sobreexplotación de acuíferos
Muchas ciudades del planeta se están hundiendo de forma lenta pero sostenida porque extraen más agua de la que sus acuíferos son capaces de recuperar. Ese descenso del terreno,…
Muchas ciudades del planeta se están hundiendo de forma lenta pero sostenida porque extraen más agua de la que sus acuíferos son capaces de recuperar. Ese descenso del terreno, conocido como subsidencia, agrava la exposición de las urbes costeras al aumento del nivel del mar asociado al calentamiento global. La novedad es que el fenómeno tiene marcha atrás: cuando las reservas subterráneas se recargan, la superficie puede volver a elevarse.
Así lo señala una investigación difundida por Phys.org y The Conversation AU, que describe el proceso inverso al hundimiento. El mecanismo no es homogéneo. Según el trabajo, las fallas sísmicas funcionan como presas subterráneas: canalizan el agua y provocan que el rebote del terreno sea desigual según la zona.
El hallazgo conecta dos problemas que hasta ahora se abordaban por separado: la gestión del agua subterránea y la adaptación de las ciudades costeras al avance del mar. La subsidencia no solo reduce la cota del suelo, también puede alterar infraestructuras y drenajes. Si la recarga se sostiene, el terreno recupera parte de lo cedido, aunque de forma fragmentada.
Los acuíferos son la fuente de agua de millones de personas y su explotación intensiva ha sido documentada en numerosas regiones. La investigación sugiere que actuar sobre la recarga no solo asegura el suministro, sino que puede tener un efecto medible sobre la propia elevación del suelo urbano.
El texto no detalla qué ciudades concretas han registrado ese rebote ni la magnitud de las variaciones, por lo que la aplicación práctica dependerá de cada contexto geológico y de las políticas de extracción vigentes.
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