Bacterias antárticas comparten genes para sobrevivir al frío extremo
En la Antártida, una de las regiones más secas y frías del planeta, la vida es escasa pero no inexistente. Comunidades de microbios logran subsistir en los suelos dispersos, y su…
En la Antártida, una de las regiones más secas y frías del planeta, la vida es escasa pero no inexistente. Comunidades de microbios logran subsistir en los suelos dispersos, y su éxito se debe en parte a una sorprendente estrategia colectiva: compartir genes que actúan como sistemas de soporte vital.
Según los científicos, estas bacterias utilizan la transferencia horizontal de genes, un proceso mediante el cual intercambian material genético entre individuos, no de padres a hijos. Este mecanismo les permite adquirir herramientas genéticas que aumentan sus posibilidades de supervivencia en condiciones extremas.
El hallazgo, publicado en Phys.org y The Conversation, destaca que este intercambio genético es fundamental para que las comunidades microbianas prosperen en un entorno tan hostil. Los investigadores señalan que esta estrategia cooperativa podría explicar cómo la vida se sostiene en los lugares más inhóspitos de la Tierra.
El estudio aporta una nueva perspectiva sobre la resiliencia de los microorganismos y sugiere que mecanismos similares podrían operar en otros ambientes extremos, ampliando nuestro conocimiento sobre los límites de la vida en el planeta.
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